Anapau | Ez | Rosado Manifiesto | Bazarika

Nuestros intereses no son superfluos. Globo cortesía de Bazarika. Fotos: Ana Pau de la Borbolla.

Nos gusta el rosa. Nos apasiona vestirnos. Nos gusta arreglarnos el cabello y experimentar con productos de belleza. Nos gusta pasar tiempo substancial viendo revistas y blogs de estos temas. No, nuestros intereses no son superfluos.

Tenemos tanto que decir sobre aquello que llaman “moda”—como por qué no nos agrada esa palabra, por qué nos parece que disfrutar vestirte inspira como cualquier otra actividad artística, y por qué todo aquel que encasilla el arte de vestir a unas cuantas tendencias se equivoca imperdonablemente. Así que ¡habemus un blog!, y dentro de este blog, una sección: Porte. En este espacio daremos nuestras opiniones, inexpertas y sin adulterar, acerca de temas que consideramos de gran trascendencia, como la belleza, el estilo y la expresión personal.

Todos nos vestimos, por gusto o necesidad. Ya entradas en el tema, Ezbaide Escoto, fashion blogger y editora de esta sección, parafrasea a Miuccia Prada: “no sé por qué la gente critica tanto la moda si a final de cuentas todo mundo empieza el día enfrente de su clóset decidiendo qué se va a poner,” (otra de nosotras alega que su día comienza antes, en su cama sacándose un par de lagañas, pero en fin…).

Para unos la decisión de ajuar es rápida, inmediata, indiferente. Para otros es calculada, interesante y divertida. Algunos se visten para apantallar con marcas, otros para ser tomados “en serio”, algunos de acuerdo a un código de vestir, y otros más porque de plano, se tienen que vestir (a menos que, como una conocida nuestra puedas aplicar el #nopantsfreelance y trabajar desde la comodidad de tu casa). Lo que queremos decir es que, en algún punto de nuestro día (¿o semana?), todos nos vestimos.

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Es algo humano en fin. No tenemos la suerte de ser de esos animales con capa protectora incluida. No tenemos ni caparazón, ni escamas, ni pelambre. Nuestra única capa protectora es nuestra inteligencia, y esa la usamos para idearnos nuestros trapos.

Trapos que no sólo sirven para cubrirnos, sino también para decorarnos. Desde que el hombre es hombre, además de vestirnos para protegernos del clima y las miradas ajenas/cochambrosas/guardianas de las buenas costumbres, le hemos estado coqueteando al Arte—sí Arte, con mayúscula—al hermosear nuestros cuerpos para expresar algún tipo de sentido o significado. Cosa curiosa, si bien no todas las culturas que integran nuestra variopinta humanidad se visten para protegerse, todas, de una u otra manera se ornamentan.

Si ya vestirnos es una actividad humana de la que no podremos escapar, entonces el disfrutar hacer esto y “arreglarnos”, con mayor razón debe serlo: es una celebración a nuestra libertad de elegir como vernos. El estilo es un arte personal; un reflejo visual de quien eres y quien quieres ser. Así que es por eso que condenamos cualquier esfuerzo de zamparnos una tendencia o prenda a hueso. ¡Abajo el totalitarismo de la moda uniformante! El estilo es propio, cambia y evoluciona junto con uno mismo.

El concepto más burdo de lo fashion—aquello que cambia cada tres o seis meses e implica nuevas tendencias con cada temporada (y el cual traducimos al castellano como moda)—consideramos que es una herramienta, una fuente de inspiración para alguien que goza la práctica de vestirse.

Que arroje la primera piedra aquella que no es parásito del clóset ajeno (sea su hermana, prima, o mejor amiga) y que cada mañana, no ve nada en su clóset con lo que pueda armar un buen outfit. Todas lo sufrimos, pero podemos ponernos truchas y afinar nuestros sentidos; no necesitas renovar tu armario/ropero/guardarropa—tantas palabras en español y siempre optamos por clóset—cada temporada para verte bien, sólo utilizar lo que ya tienes y puede ir adquiriendo—ropa, accesorios y artículos de belleza—a tu favor.

Queremos decirte que sabemos lo que es celebrar a través de la combinación de patrones y colores: ¡Somos mexicanas chingado!, y dicho esto, esperamos inspirarte y acompañarte en los pequeños placeres de hermosear tu existencia en el día a día. Bienvenida, catrina, a Porte; sección bautizada así en honor a la elegancia de muchas de nuestras abuelas; a esa grandeza interna transmitida a través de la proyección física, de aquello que usamos y cómo lo usamos.

¿Te identificas con nuestro Rosado Manifiesto? No olvides compartirnos tus comentarios en la sección de abajo.

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