Así como Ricky Fitts, personaje de su película American Beauty (1999)—quien convierte una bolsa de plástico que baila al son del viento en toda una pieza artesanal—el realizador británico Sam Mendes (1965) observa la realidad habitual de los suburbios; sus tranquilas calles, jardines bien cuidados y aburridas casas de la clase media, y revela en ella historias de cosas comunes que tienen mucho más que contar de lo que aparentan.

Sin duda Mendes no está casado con ninguna temática, desde Road to Perdition (2002) a Skyfall (2012) se puede apreciar la variedad. Aquí escojo tres películas que te hacen ver cómo las cosas más comunes e incluso ridículas pueden resultar hermosas.

American Beauty (Belleza Americana, 1999)

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  • Sam Mendes
  • 122 min
  • Drama-comedia negra
  • Netflix: Sí

Sin duda la primera película en la que pensaría uno para hablar de la vacuidad existencial de los suburbios gringos. Esta brillante película sigue la “crisis de mediana edad” (por así llamarla) de Lester Burnham (Kevin Spacey en uno de sus mejores papeles). Arraigado en lo más profundo de la vida suburbana, se encuentra aburrido, hastiado y sobretodo insatisfecho. Su vida no es vida y sus acciones no son acciones. Buscará de muchas maneras regresar a la libertad ilimitada de su existencia adolescente y a la felicidad que lo elude en el acartonado mundo de los suburbios.

Revolutionary Road (Sólo un sueño, 2008)

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  • Sam Mendes
  • 114 min
  • Drama
  • Netflix: No

El reencuentro de Kate Winslet y Leonardo Dicaprio en una película infinitamente mejor que Titanic (a mi parecer). Interpretan a los Wheeler, una pareja que encuentra que la vida suburbana queda muy por debajo de sus ideas, sueños y aspiraciones. La tragedia está en que no parecen encontrar la manera de abandonarla.

     

Away we Go (El mejor lugar del mundo, 2009)

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  • Sam Mendes
  • 98 min
  • Comedia dramática
  • Netflix: No

La mejor palabra para describir esta película es honesta; honesta, hermosa y real, una obra que cuestiona de manera profunda y auténtica diferentes estilos de vida de la sociedad contemporánea. Sigue los viajes de Burt (John Krasinski) y Verona (Maya Rudolph),  quienes poseen la libertad de la que carecen los personajes de las películas anteriores y salen a buscar la vida que quieren para el hijo que viene en camino.

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