¿Con qué tanta frecuencia te aíslas del mundo con música? ¿Qué tan seguido tomas tus audífonos, de esos que bloquean bastante bien el sonido del exterior, le subes el volumen a lo más alto (pero cómodo) posible e ignoras sin ningún sentimiento de culpa a quien sea que esté a tu alrededor?

A veces escuchar música en soledad es el único remedio para soltar las ataduras hacia aquel amor no correspondido; al mensaje que te quedaste esperando; la tarea que no entregaste con tiempo o como deseabas; la plática que no salió como planeaste o el argumento que no supiste defender; el cliente/jefe/amigo/familiar/maestro que, a veces hasta con detalles casi imperceptibles, alteró tu día o semana completa.

Este ritual musical es para mi casi sagrado, requiere de la conjunción de varios elementos para tener el efecto total de permitirme sentir toda aquella presión de mi rutina diaria, aquella histeria acumulada, y liberarla. Sin requerir gritos, bienvenida de nuevas canas o lágrimas amargas. Lo único necesario es una pizca de indiferencia, deseo de un me-time (al español “tiempo para mí misma”) y una playlist como ésta: ligeramente oscura y definitivamente arrebatadora, con artistas como Bat for Lashes, Lana del Rey, Florence and the Machines y AWOLNATION: cura infalible.

¿Qué canciones agregarías a tu propia lista anti-ataduras? Deja tu recomendación en el espacio de comentarios.

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