Aunque en la ciudad de Guadalajara apenas se percibe una sutil variación en la temperatura, el cambio de horario nos hizo evidente el cambio de estación y el inicio de mi época del año predilecta. Y a pesar de que nunca se me ha hecho el capricho de ver calles repletas de hojas doradas, el otoño es mi momento idílico por el cambio de color en las árboles, los días más cortos y el deseo aumentado a la doble potencia de querer pasar las tardes paseando por calles adormecidas, o envuelta entre los brazos de un confortable libro (o compañía), una humeante bebida o una plática interminable.

El otoño es sinónimo de nostalgia, de sutilezas, de recuerdos e “inicios del fin”. No puedo evitar ver la belleza de esos procesos, tal vez se deba a mi gozo por los suspiros y mi mente romántica que me hacen disfrutar tanto tardes de otoño citadino y listas de música de notas suaves como la que les dejo para el día de hoy en #AlSonDelTrack.

Espero la disfruten, no olviden compartirme sus recomendaciones en los comentarios de esta entrada.

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