Aguas azul turquesa, con tonalidades blancas, cálidas y poco profundas, dentro del castillo blanco o “castillo de algodón” como lo conocen los turcos. Ésta sería una breve descripción de lo que es Pamukkale, sin embargo las imágenes hablarán más que mis palabra.

La emoción que sentía al poder tachar un lugar más de mi bucket list, era proporcional a aquella que me invadió cuando compramos los vuelos y reservamos el hotel: porque debo decir que llegar a este lugar se vuelve complicado si optas por la aventura en lugar de tomar un tour. ¡Pero qué hacerle!, planear un viaje es una de mis actividades favoritas.

 Pamukkale
Ph. Ale Ayala
 

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De Estambul, recomiendo volar a Denizli, es una opción más rápida (comparada con el camión). No se asusten si llegan al aeropuerto y se dan cuenta que no hay nada alrededor y que para su sorpresa son pocas las personas que hablen inglés, mantengan la calma, están cerca de disfrutar de las deliciosas aguas que el lugar ofrece. El siguiente paso será rentar un carro, manejar por aproximadamente 45 minutos, con letreros a los cuales no se les entiende mucho, y con cielos que cambian de tonalidad, mientras cae la tarde, para llegar a un arco que con letras grandes dice: PAMUKKALE. Les prometo que en ese momento soltarán una gran sonrisa y dirán: “¡lo logramos!, no estuvo tan difícil”.

¿Ofertas de hoteles? Hay muchas ¿Ofertas de hoteles en los que te arriesgarías a quedarte? Pocos. Despúes de largas discusiones, leer muchas recomendaciones, y decidir que habitación se veía menos fea, decidimos llegar a Hal-Tur, un hotel con vista al castillo de algodón, y con una atención de 10/10. Si bien dicen, “no juzgues a un libro por su portada”, o a un hotel por sus malas fotografías.

Llegamos ya caída la noche, sin embargo el botones nos recibió en la puerta, y nos ofreció una cena típica del lugar: kebabs.

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Hierápolis
Ph. Ale Ayala
 
teatro
Ph. Ale Ayala
 

Tienen dos opciones para recorrer el lugar: entrar por la Hierápolis, que es el punto más alto (se llega en camión o carro), o iniciar con un ascenso por las albercas de travertino: lo que conocemos como Pamukkale (se llega caminando desde la ciudad). La Hierápolis, era una ciudad Griega, que quedó en ruinas despúes de que un temblor la destruyera totalmente. Actualmente la ciudad está siendo reconstruída, y se pueden apreciar edificios como el teatro o el templo de Apolo.

La ciudad fué construida en la parte más alta de Pamukkale, y despúes de que un primer temblor la destruyó, los Romanos, (Aproximadamente en siglo II) la reconstruyeron y  usaron como un sitio para vacacionar, por sus atractivas aguas termales. Actualmente es un sitio muy concurrido por miles de turistas, los cuales desde temprano se pasean en traje de baño para disfrutar de sus aguas.

Es conveniente que lleguen desde temprano, o pasada la hora de comer para recorrer ambos sitios con calma, y poder disfrutar de las vistas que el lugar ofrece, sentarse en una de las albercas naturales, y relajarse. Sin embargo es un lugar para que se queden un fin de semana, o quizá sólamente un día (como lo hize yo) ya que el pueblo es pequeño, y son pocas las cosas que puedes recorrer fuera de las albercas, aunque existen algunos restaurantes donde se puede degustar comida típica a buen precio.

Cosas que nadie te dice de Pamukkale

  • Al principio, el lugar puede decepcionar un poco, no muestra la magestuosidad de las fotografías, sin embargo el chiste es disfrutar del momento, y del haber llegado tan lejos.
  • Es obligatorio entrar descalzo, algunas personas entran con calcetines, pero nada de zapatos ni chanclas.
  • Caminar duele, muchas de las formaciones tienen filitos, que lastiman demasiado (en verdad)
  • Hay albercas donde la arena no es suave, y lo único que pisas son pequeñas piedritas, que hacen que quieras salir corriendo de ahí.
  • En temporada alta, el lugar se llena mucho, quizá no disfrutes igual las albercas.
  • Hay muchos turistas. Demasiados turistas.
  • Para tomar una buena foto, necesitas alejarte de la zona más concurrida (he ahí lo difícil)
  • Esta prohibido entrar a muchas áreas, por protección del lugar ( que por lástima es donde las fotos saldrían increíbles)
  • La entrada tiene costo.
  • La mejor hora es en la tarde donde la cantidad de turistas baja notablemente, y las fotos se vuelven mágicas.
 
texturas
Ph. Ale Ayala
 
texturas
Ph. Ale Ayala
 
Pamukkale
Ph. Ale Ayala
 

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