Pintoresco y con toques coloniales, así es cada rincón de Puebla, ciudad del mole poblano y de los chiles en nogada, platillo que asemeja la bandera de las Tres Garantías (de hecho Don Agustín de Iturbide, consumador de la Independencia de México, fue el primer mortal en degustarlo). “El Relicario de América” , como le llaman a esta majestuosas ciudad, se adorna de 365 iglesias, mientras que la Talavera, decoración de cerámica sobre loza, se adueña de sus calles.
DSC_1039
Calles del centro histórico de Puebla
DSC_1047
Catrina revolucionaria de Talavera
DSC_1000 DSC_1037 DSC_1049 DSC_1062  
DSC_1066
El Parían, mercado de artesanías
DSC_1189
Vajilla de Talavera
DSC_1193
Tazas de Talavera
DSC_1196
Platos de Talavera
DSC_1205
Iniciales Odd Catrina
DSC_1217
Ex Hacienda de Chautla
DSC_1063 DSC_1075 DSC_1077 DSC_1090 DSC_1197 DSC_1214   Eso que dicen de “el único peligro que corres visitando México es el deseo de quedarte”  es muy cierto, ¿o no?  

Comentarios