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continuaciones

Continuar implica previamente haberse detenido y detenerse es sanador. Todo lo que implica esta pausa silenciosa es una forma de amor. Me gusta llamarle a estos momentos tan íntimos: iluminaciones (como  la colección de poemas en prosa y verso libre de 1874  del l’enfant terrible Rimbaud) porque clarifican una verdad que habita en mí y me acerca a mi médula.

Cuando hago pausa para inhalar y exhalar –ya sea por unos segundos, minutos, horas, días y/o meses- siempre me acompaña  la poesía. Quisiera compartir tres poemas esenciales a los cuales acudo cuando requiero un impulso extra para retomar mi camino.

POESÍA ERES TÚ 

¿Qué es poesía? –dices mientras clavas

en mi pupila tu pupila azul.

¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas?

Poesía… eres tú.

-Gustavo Adolfo Bécquer 

*Mi primer poema memorizado en la infancia gracias a mi abuelo. El que hizo eco lo suficientemente fuerte para enraizar mi pasión; este poema me recuerda de dónde vengo.

PÁJARO AZUL 

Hay un pájaro azul en mi corazón que

quiere salir

pero soy duro con él,

le digo quédate ahí dentro, no voy

a permitir que nadie

te vea.

Hay un pájaro azul en mi corazón que

quiere salir

pero yo le echo whisky encima y me trago

el humo de los cigarrillos,

y las putas y los camareros

y los dependientes de ultramarinos

nunca se dan cuenta

de que está ahí dentro.

Hay un pájaro azul en mi corazón que

quiere salir

pero soy duro con él,

le digo quédate ahí abajo, ¿es que quieres

montarme un lío?

¿es que quieres

mis obras?

¿es que quieres que se hundan las ventas de mis libros

en Europa?

Hay un pájaro azul en mi corazón

que quiere salir

pero soy demasiado listo, sólo le dejo salir

a veces por la noche

cuando todo el mundo duerme.

le digo ya sé que estás ahí,

no te pongas

triste.

Luego lo vuelvo a introducir,

y él canta un poquito

ahí dentro, no le he dejado

morir del todo

y dormimos juntos

así

con nuestro

pacto secreto

y es tan tierno como

para hacer llorar

a un hombre, pero yo no

lloro,

¿lloras tú?

-Charles Bukowski 

*Una invitación melancólica para abrazar la oscuridad, un recordatorio de que hay un gentil pájaro azul cantándome dentro y que no debo dejarlo (dejarme) morir bajo ninguna circunstancia

¿QUÉ PUTAS PUEDO? 

¿Qué putas puedo hacer con mi rodilla,

con mi pierna tan larga y tan flaca,

con mis brazos, con mi lengua,

con mis flacos ojos?

¿Qué puedo hacer en este remolino

de imbéciles de buena voluntad?

¿Qué puedo con inteligentes podridos

y con dulces niñas que no quieren hombre sino poesía?

¿Qué puedo entre los poetas uniformados

por la academia o por el comunismo?

¿Qué, entre vendedores o políticos

o pastores de almas?

¿Qué putas puedo hacer, Tarumba,

si no soy santo, ni héroe, ni bandido,

ni adorador del arte,

ni boticario,

ni rebelde?

¿Qué puedo hacer si puedo hacerlo todo

y no tengo ganas sino de mirar y mirar?

– Jaime Sabines

*Una protesta que defiende el derecho natural de no hacer nada si no podemos,  queremos o si no lo sentimos. Un grito de hartazgo con el mundo y uno mismo. Los últimos versos son para mí la invitación  a dejar fluir el curso de las cosas “sin meter mano” y son esas palabras las que sellan mis pasos para seguir a mi ritmo: “soy un humano, este humano unida a los otros”.

Sabines representa la poesía de la honestidad, sin más, es coherente con su sentir y pensar. Un guía no solo a nivel poético sino como persona. Fue alguien que estaba cómodo en su piel…Y eso es inmensamente inspirador.

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