Foto: zubrow via Foter.com / CC BY-NC

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Todo mundo tiene una opinión pronunciada respecto de las amistades hombre-mujer. TODO MUNDO. Mi hermana, la tuya, la señora de los tamales, Peña Nieto…y casi todos exponen sus puntos de vista con un fervor quasi-religioso.

A estas alturas, ya he escuchado todos los argumentos de ambos campos, los llamaremos los pro-amistad y los anti-amistad (¿pro-división de los sexos?). Como en todas las serias peleas ideológicas, hay integrantes  que manifiestan diversos grados de extremismo en ambos lados, con argumentos de distinto calibre científico.

Comencemos por el bando anti-amistad, que encuentra en mi madre uno de sus principales exponentes (“Ya dime la verdad, ¿’x’ es tu novio?”, “Sí, mamá, es mi oscuro secreto…”).

Mi mamá sostiene la tesis suave (y en ocasiones bastante convincente) que seguramente sostienen la mayoría de las personas bienintencionadas que te echan carrilla cada vez que te apareces al lado de tu mejor amigo del sexo opuesto: la imposibilidad de las amistades hombre-mujer es antropológica. Los hombres y las mujeres que pasan mucho tiempo juntos desarrollan sentimientos incómodos, se enamoran y se casan. No hay terreno medio: en una amistad hombre-mujer SIEMPRE se enamorará al menos uno de los integrantes. SIEMPRE, LES DIGO.

Y digo que esta es la versión suave, porque está la más tosca: en muchas esquinas del internet (y la vida real) se defiende que la imposibilidad de las amistades hombre-mujer es biológica, química. Los machos y las hembras se encuentran en el mundo animal con el sólo propósito de procrear.

La amistad no conduce a la procreación, ergo la amistad entre hombre-mujer es una farsa. Este encantador artículo argumenta que es además una farsa orquestada por el macho que hará lo que sea por procrear con la hembra. ¿Crees que tienes un amigo? ¡Pues no, pendeja, quiere coger contigo!

Frente a esta tosca y pseudo-científica versión del argumento anti-amistad reaccionan apasionadamente los pro-amistad: ¡eso es sexista! Es sexista pensar que el hombre no es nada más que un orangután regido por sus instintos primitivos que sólo es capaz de ver a la mujer como objeto sexual. ¡Por supuesto que las mujeres y los hombres pueden ser amigos! Son seres humanos ¿no? Iguales ¿no? Pensar lo contrario es sexista. SEXISTA, LES DIGO.

Y bueno, como en todos los grandes debates ideológicos llegamos a una encrucijada. Ambos lados tienen sus puntos fuertes y puntos flacos. Sí, el hombre y la mujer son animales y responden a su naturaleza biológica; pero ser humano resulta un asunto mucho más complejo de lo que abarcan nuestros meros instintos animales (¿qué hacemos si no del arte y la ciencia?). Por otro lado sí, hombres y mujeres son humanos iguales, perfectamente capaces de interactuar sin la intervención del sexo; pero también es cierto que la tendencia a buscar una pareja más de una vez interviene en las relaciones platónicas.

¿Que se hace ante evidencia y argumentación tan contradictoria?

Las amistades completamente platónicas entre hombres y mujeres existen. Son posibles, existen y son una gran gran experiencia de vida. Pero esto no lo puedo decir científicamente, positivamente, universalmente. Puedo solo hablar  desde la experiencia particular.

Las amistades hombre-mujer son en muchos sentidos idénticas a las amistades mujer-mujer (no puedo hablar de hombre-hombre, ya comprenderán): te ríes, te peleas, compartes chistes y sugerencias, momentos de estrés, de tristeza y de introspección. Ves películas y series buenas y malas, comentas música, libros, ideas.

En muchos sentidos son muy diferentes también. El otro día me reí junto con una amiga con un webcomic que señala que las amistades de mujeres son importantes en lo que refiere a la buena autoestima a partir de cumplidos. En efecto, mal no me pinto un día y ya tengo a mi mejor amigo preguntándome con toda la honestidad del mundo que si estoy enferma. Mis amigas mujeres me acarician el pelo y consuelan con palabras suaves cuando estoy triste o abatida. Mis amigos hombres me dan incómodas palmaditas en la espalda y un “there, there”. Pero en realidad a veces lo que necesito en momentos de incertidumbre y angustia es el aterrizado sentido común que me ofrecen con una voz áspera. A veces el seco “hoy te ves bien” en una noche de fiesta vale más que mil cumplidos diarios. A veces su estúpido sentido del humor es lo que más me entretiene en el mundo.

En todo caso solo se puede decir que las amistades hombre-mujer son experiencias personales. Pero cuando existen son eso: AMISTADES. No son esa persona con la que te whatsappeas para sentirte importante; tu crush de toda la vida; el niño que traes colgado como un “peor es nada”; el que te habla los sábados borracho o  el que no deja de mandarte señales mixtas. Estas serán otras cosas, pero No esas amistades serias y duraderas que defiende el bando pro-amistad (al que me uno sin reservas).

¿Y ustedes de que lado están?

Raton sibarita catrina

Puedes seguir al Raton Sibarita, ilustrado por Terry, en su nueva cuenta de Instagram. 

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