Imagen cortesía de José Luis Pescador

Crear un proyecto cultural tiene sus retos. Muchas veces escuchamos que el artista con tal de ver su obra expuesta se endeudó hasta las tantas. Por eso, Jonathan Devars, gestor cultural, recomienda cinco pasos para lograr tener la seriedad y el éxito de cualquier proyecto y salir sin deudas del intento.

Estos son cinco pasos para lograr un proyecto cultural y no endeudarte en el intento:

  1. Tienes una idea:

Los que saben más seguramente dirán que se tiene que leer tal o cual autor, estar al tanto de todo lo que pasa en el mundo de la gestión cultural etc. Y si bien la teoría ayuda mucho, el cómo es lo más importante.

Pero antes del CÓMO está el QUÉ, y es la IDEA lo verdaderamente importante, en un principio. Lo primero es tener una buena idea, y no sólo que te lo digan tus amigos y familia, hay que platicárselo a todos los que consideres expertos en el tema, llámese maestros, directores, gestores independientes (por lo regular los encuentras juntos en los eventos culturales de la ciudad); siempre es importante escuchar sus puntos de vista, peeero no significa que sean dueños de la verdad absoluta.

2. Prepárate para la idea:

Recomiendo enormemente los talleres de incubación de negocios, ya que ahí fue como volver a ir a la escuela, pero con más sentido. Yo tomé un taller en Proempleo León (no es comercial), y fueron 4 módulos: Desarrollo Humano, Mercadotecnia, Contabilidad y finanzas y Ventas, y posteriormente asesorías y vinculación, créanme vale mucho la pena, el tiempo y esfuerzo, para aterrizar cualquier proyecto y/o negocio y  si ya tienes uno, para darle un mayor empuje.

3. Aterriza la idea: 

Ahora bien, ya que tienes una buena idea, viene el CÓMO. Para eso te tienes que poner en modo “reportero” y hacerte todas las preguntas habidas y por haber.

Muchas veces estos cuestionamientos se resolverán de manera más fácil, si es que primero que nada investigamos ANTECEDENTES, buscar todo lo relacionado con La idea, que hay ocurrido en el pasado en un plano local, nacional, internacional, si así lo requieren. Es un tanto como aplicar metodología de la investigación.

Ya con los antecedentes en la mano, va a ser más fácil contestarnos las preguntas enfocados en nuestro proyecto y sobre todo también nos guiarán para saber a quién preguntar o por dónde va la bolita. Hay proyectos chicos, medianos y grandes, no por el tamaño significa sean buenos o malos, unos requieren mayor esfuerzo y personas que otros, ahí radica la enorme diferencia y lo distinto de las respuestas.

¿Cómo lo voy a hacer? A veces es tan fácil como emprender un negocio, digo “fácil” por el hecho de que a veces solo dependes de ti o tus socios para meter lana y hacerlo. A veces es más difícil porque dependes de terceros y tienes que estar tocando puertas. A veces es una combinación.

4. Con quién se logra la idea:

¿Quién? Quiénes lo haremos y qué cargo tendremos. Ahí comienzas a inmiscuirte en el mundo de los organigramas. Hay que dejar en claro tareas y responsabilidades. La buena comunicación es elemental.

¿Cuándo? Aquí comienzas a inmiscuirte en el mundo de los cronogramas. Hay que plantear fechas reales, ya sea con un año de anticipación o un semestre, por mínimo. Conforme se vayan acercando esa fechas puede ir variando, pero no hay que desfasarnos mucho, son metas.

¿Dónde? Es elemental saber dónde se realizará tu proyecto, a veces es un local, a veces una institución, a veces la ciudad, qué sé yo, pero hay que delimitar muy bien los espacios, colonias, identificar factibilidad o desechar o cambiar cuando no sea la mejor opción o la circunstancia no sea la mejor.

¿Por qué? ¿Qué aportará nuestro proyecto a la sociedad? ¿Qué me aportará a mí? ¿Es realmente factible? ¿Qué novedad ofrece? ¿Quiénes son mis consumidores? ¿Tendrá trascendencia? ¿Tengo el capital suficiente para emprender este proyecto? ¿Cuánto durará? Está bien, a veces tanta pregunta parece negatividad, y es ahí cuando saltan los valientes y dicen: ¿por qué no?

5. Lo negro y lo blanco de tu idea:

Otro consejo que un amigo me dio fue con una pregunta: “¿qué es lo peor que puede pasar si no sale bien tu proyecto? Imagínate en el peor escenario, ¿qué pasó?, ¿pierdes dinero?, ¿te quemas ante los demás?, ¿te frustras?, ¿te deprimes?, ¿y luego?, ¿te moriste?, ¿no?, ahí lo tienes, ya sabes qué es lo peor que puede pasar, ¡sigues adelante!”.

Espero a alguien le sirvan mis consejos y si tienen alguna duda con gusto me pueden contactar en fb como Jonathan Devars o en twitter @jonathandevars. ¡Ah! y no olviden darle like en fb a De la Calle.

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