La genealogía, de las primeras cosas en las que piensa uno cuando piensa en ‘raíces’ más allá de su connotación biológica. Collage: Pilar Gómez

banner-tema-del-mes-mayo-raices

¿Hasta dónde determina de dónde venimos hacia a dónde vamos? Este mes exploraremos el concepto de ‘raíces’. Elegimos raíces para evocar ligeramente el tema de maternidad en el mes de las madres, pero dando espacio para hablar de más (además, éste fue el tema del mes en mayo del año pasado) Por nuestro canal de Slack (por donde este pequeño equipo de editoras y editor trabaja el 90% del tiempo) pregunté qué temas podríamos tocar con ‘raíces’. Ale apuntó a qué podíamos tratar la pregunta con la que arranco esta carta (el “de dónde venimos y a dónde vamos”) y Ana Pau, quien actualmente vive y estudia francés en Lyon propuso, casi en una nota nostálgica: “¿qué tanto apegarnos a nuestras raíces en un terreno desconocido?”

Con esto último recordé el fervor con el que buscamos a otros como ‘los nuestros’, ‘los que comparten nuestras raíces’, en el caso de los mexicanos,  cuando estamos en algún evento en el extranjero solemos lanzamos un “Ay, ay, ay, ay, canta y no llores…” esperando que, cual aullido entre lobos, alguien en la calle nos responda “porque cantando se alegran, cielito lindo, los corazones…” 

De nuestras raíces podemos sentir orgullo, vergüenza, o simplemente, ¿apatía? Pero no podemos negar que, si bien no nos determina, si forma un componente clave en nuestro sentido de ser y en cómo nos perciben los otros. Hablar de raíces lleva a reflexionar sobre, nuestros orígenes (familia directa, o macacos milenarios), ataduras, costumbres, tradiciones, identidad, como bien apuntó Rocío en nuestro chat.

Y pues, precisamente, de esas cosas reflexionaremos este mes. Es todo. Les dejo un fragmento de una canción cuya letra me fascina, de los uruguayos Cuarteto de Nos:

Sé de dónde vengo,

sé a dónde voy Por eso sé dónde estoy, 

no me avergüenza lo que soy Sé cual es mi lugar

y a donde pertenezco Lo que no me corresponde

y lo que merezco Soy sangre de mi sangre

y soy mis costumbres  Mis hábitos y códigos

y mis incertidumbres Soy mis decisiones

y mis elecciones Soy mis acciones,

solo y en la muchedumbre Soy mis cadencias y mis creencias Soy mi materia y mi esencia Soy mi presencia, mi ausencia,

mi conciencia Y mi experiencia,

soy mi procedencia

Soy mi herencia y mi experiencia

Soy mi pasado y mi vigencia

Y esta vivencia

es la referencia Con otros me une

y me diferencia Por eso no pido

que mi camino desande Seguiré erizando aunque me desbande Que mi voz rebote contra los Andes Yo no soy el hijo de Hernández.

IMG_1086-1.PNG

Comentarios