Imagen de Steven Alan SS14 NYFW. Imagen utilizada bajo una licencia de atribución de creative commons. 

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¿Qué es moda? Tal vez éste debió ser el primer tema a tratar cuando tomé la dirección de esta sección, pero existen preguntas que se creen tan lógicas que se dan por seguras las respuestas, aunque al momento de someterlas a reflexión son pocos los que pueden venir con un argumento coherente ante una interrogante tan común.

Como equipo acordamos que el tema del mes sería el diálogo ¿no es eso la moda?

En repetidas ocasiones, tal vez demasiadas, he manifestado lo que para mí es la moda: una expresión más del arte, digna de admiración e incluso más sublime que las demás, ya que es la única que puede ser portada, la piel que decidimos usar, que expresa no sólo el contexto del individuo, sino también su estado de ánimo, el clima de la zona, las actividades que planea realizar y su situación socio-económica.

La moda establece un diálogo, se convierte en un diálogo. Un diálogo donde el diseñador puede ser tanto el emisor como el receptor, de la misma manera quien consume el diseño. En ocasiones el diseñador puede realizar una propuesta basado en la tendencia global y será el público quien decida como tomar dicha propuesta, pero también, el diseñador puede inspirarse basado en la demanda que presenta su mercado en específico. La moda es un mensaje, un mensaje que como cualquier otro se ve afectado por su contexto.

¿Qué es la moda para los grandes? Para Diana Vreeland, afamada editora de moda que trabajó en Vogue y Harper’s Bazaar, es parte del aire cotidiano y cambia todo el tiempo, en cada evento. Hasta se puede anticipar una revolución observando la ropa.

Para Vreeland, se puede ver y sentir todo en la ropa. Durante sus años, tanto en Vogue como en el MET, ésta buscó transmitir un mensaje por medio de la moda. Cambió la manera en la que se hablaba sobre moda e hizo entender a las generaciones de los años 40 a los 80 que no se trataba sólo de ropa bonita, acercando la moda a la gente, eliminando por medio de publicaciones y exposiciones la barrera que durante años se había creado posicionando a la moda como algo exclusivo para los más privilegiados.

Pero su definición parece estar inspirada en la de la magnífica Coco Chanel quien en una ocasión manifestó: “la moda no existe sólo en los vestidos. La moda está en el cielo, en la calle, la moda tiene que ver con las ideas, la forma en que vivimos, lo que está sucediendo.” Y es que, al parecer, muchos coinciden en este punto: la moda es parte de nuestra cotidianidad y reflejo inmediato de los aconteceres que nos impactan.

Hasta ahora hemos hablado de la moda como una idea, como una tendencia. Es también importante recordar que un concepto tiene que ser traducido a un objeto para palparlo, que transite de lo intangible a lo tangible.

Fanny Perelli, ganadora de un concurso auspiciado por la revista ELLE, plasmó lo siguiente: “Uno de los significados etimológicos de la palabra moda es forma de ser. En esto radica la esencia de la moda. Es el arte de captar diferentes formas de la realidad y a través de una técnica expresarla en una creación”.

Para la diseñadora italiana Alberta Ferreti la moda no era lo sublime. Sublime, para ella, era la armonía que reina entre el traje y la mujer. La unión absoluta. La alquimia. Y es que ¿de qué sirve la indumentaria si es bella y sigue las tendencias del momento pero no puede ser usada? Gianni Versace creaba todas sus piezas con una sola cosa en mente: hacer soñar a la gente. Entendía que había un mensaje que transmitir y que este mensaje era tan poderoso que podía influir no sólo en el físico sino también en la psique de las personas.

Claro que no todas las opiniones de grandes mentes han sido favorables sobre el tema. Kant veía en la moda nada más que imitación motivada por la vanidad, y tal vez en muchas ocasiones esta ha sido una realidad. Diseñadores que no buscan más que generar ganancias sin generar una propuesta de contenido, y consumidores dispuestos a usar lo que sea simplemente porque “está de moda”. Un diálogo fallido.

Son nuevos tiempos, y como Anna Wintour declaró “hay un nuevo tipo de mujer allá afuera. Ella está interesada en negocios y dinero. Ella ya no tiene tiempo para ir de compras. Ella quiere saber el qué, el por qué, el dónde y el cómo. Y es que en la actualidad la mujer se ha transformado, se ha empoderado y esto impacta no sólo la manera en que las piezas son diseñadas sino también en la que son distribuidas. Presenciamos un cambio completo, ya no solo la forma responde a la época: el concepto, la creación e incluso la distribución y difusión se ven afectadas para satisfacer a un nuevo mercado, el cual necesita conocer los detalles de lo que usa, necesita una razón para usarlo y que el mensaje del diseñador sea coherente con su estilo de vida.

La moda cambia, evoluciona y se adapta. Nuevos tiempos requieren nuevas medidas, y al final como Elio Fiorucci declaró: “ya no existe la moda, si no que existen las modas. El hombre culturalmente rico necesita la diversidad.”

 Y para ti ¿qué es la moda?

10023154504_26f00720d8_oRÉNE, presentación oficial de fotografía por Axl Jasen. Imagen utilizada bajo licencia de creative commons.

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