Fotografía por Alejandra Ayala

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No te dejes intimidar si eres de las que aman viajar en tours con horarios exactos, o si por lo contrario siempre viajas sin un plan aparente. Existen tantas modalidades de viajes como destinos disponibles. Y aunque probablemente estés ya acostumbrada a uno o dos formas de viajar, lo mejor que puedes hacer como buen wanderluster empedernido es no vivir de tu zona de confort y reconocer qué beneficios o complicaciones suelen acarrear los diferentes modelos de viaje. Así podrás valorar sabiamente qué camino tomar dependiendo del destino y tipo de experiencia que buscas.

  1. Con quienes viajas (solo traveler, quien viaja con amigos, quien viaja con agencias)
  2. El estilo de viaje (amante de los tours, mochilero, luxury travel, vacacionista)
  3. La experiencia de viaje (Restaurantera, fiestera, “como rápido-conozco mucho”, vida de local)

Sobre con quienes viajas:

Solo traveler

Disfrutas de tu compañía, de las largas horas de reflexión que tienes contigo misma. De conocer lugares y darte tus tiempos sin tener que depender de nadie más; eres segura y no te da miedo ir sola a conocer un nuevo lugar, a sentarte a tomar una rica taza de café o de conocer nuevas personas en las travesías.

Con amigos

Sabes que algunos de los viajes más memorables son con tus amigos; conoces el gusto de cada uno y amoldas el viaje según el tipo de viajero que sea cada quien. Tienes una idea de como reaccionará cada quien ante cualquier situación. Disfrutas pasar nuevas aventuras, conocer muchos lugares, tomar millones de fotografías y reir a carcajadas. Sabes que no siempre será tan fácil, pero son personas que quieres tanto que sabes que si hay discusiones no serán graves, se cuidarán unos a otros y que no será nada difícil adaptarse.

Con agencias

Para ti la vacación inicia desde su planeación. El que busques agencias no necesariamente significa que te muevas con grupos de personas que no conoces, sino que prefieres evitarte las dificultades que acarrea planear un viaje: hacer el itinerario, reservaciones en hoteles, restaurantes y actividades. No tienes inconvenientes con que otros elijan por ti, mientras comprendan tus gustos y sobretodo  tu presupuesto.

Sobre el estilo de viaje

Amante de los tours

Al viajar en tour eliges parcialmente con quien viajarás. Ya sea con tu familia, amigos, pareja o sola; siempre habrá gente nueva en los tours seleccionados. Claro que todo dependerá del tipo de viaje que realices. Disfrutas de un viaje claro: con horarios fijos y actividades planeadas, aunque no totalmente por ti, le das prioridad a los paisajes y probablemente a la historia de los lugares, y te gusta que te la cuenten. Sabes que la convivencia en grupos grandes es amena, y que pasarás mucho tiempo con tu grupo, por lo cual creas lazos que muchas veces se vuelven inseparables.

Mochilera

Optas por viajar con una mochila a tus espaldas. Con sólo las cosas necesarias para sobrevivir durante la travesía. Cargas con poco y compras muy pocos souvenirs. Para ti la memoria, los apuntes de viaje, las postales enviadas a casa y las buenas fotografías serán los mejores recuerdos que podrás llevar contigo misma. Sabes cómo empacar y tienes un sistema para no estar sacando toda la ropa en cada hostal, casa o lugar donde te hospedes. Eres capaz de meter un sleeping bag, toalla, botas de montaña y hasta chamarras enormes en un espacio que sabes que tendrás que estar cargando. Eres aventurera, arriesgada y sabes que cuando viajas de mochilazo suspendes algunas comodidades por experiencias únicas.

Luxury traveler 

Tienes bien ubicados cuáles son los lugares en los que te quieres hospedar, no importa el precio en el que puedan estar. Buscas sobre todo arquitectura, diseño y concepto. Ya sea que la única manera de accesar al hotel sea por barquitos, o que tengas que meterte al desierto para encontar el oasis, en la calle más famosa de alguna ciudad, en medio del bosque, o debajo de la nieve con cabañas de cristal, buscarás la manera para poder llegar a tu hospedaje. A demás la experiencia para tí no acaba en el hospedaje, tiene que ver con una amplia búsqueda de restaurantes, espectáculos, eventos únicos y hasta tiendas de diseñadores locales. Las experiencias que buscas son únicas y bien organizadas.

Vacacionista

Para ti, salir de vacaciones es sinónimo de descanso. Tú no buscas la aventura, al menos no en el sentido de ir de un lado al otro, conocer una ciudad distinta cada día, o incluso madrugar. Lo que tú prefieres es ir a un lugar que te ofrezca casi todas las comodidades en un mismo lugar. En donde puedas asentarte por una semana o más, como la playa, esquiar en la montaña, un gran lago, algun pueblo o una ciudad a la que probablemente has ido más de una vez. No esperas sorpresas, sino que toda la experiencia sea entretenida y sin inconvenientes.

Roadtrip

Para ti sólo importa un camino interesante y una meta. Disfrutas improvisar durante tus viajes, tal vez ni saber a donde vas a llegar a dormir. El mapa (o un GPS) es tu mejor aliado. Disfrutas de poner una buena lista musical, estar con la gente que quieres y sorprenderte. Tienes aguante para pasar largas horas de carretera y has aprendido algunos básicos de mecánica.

Sobre la experiencia de viaje

Restaurantera

Eres de la idea que no hay mejor forma de conocer una cultura que a través de su gastronomía. Por eso, dedicas horas previas a tu viaje en averiguar destinos culinarios imperdibles, platillos típicos o chefs reconocidos y no escatimas en la cuenta… siempre y cuando ofrezca una gran experiencia. Puede incluso que planees un viaje en función a una reservación en algún restaurante exclusivo, o muevas llegadas y salidas para alcanzar ese puesto que un gran amigo te recomendó. Para ti, las mejores pláticas se dan en la sobremesa, por lo que usualmente la compañía de tu viaje es familia o amigos de confianza.

Fiestera

No importa si dos albercadas con djs en un fin de semana al final cuestan que lo mismo que un viaje a Europa; tampoco te importa si llegas a perder el tren al día siguiente por salir de fiesta sabes que es parte de la experiencia. Te gusta conocer la vida nocturna de los lugares que visitas, ya sea que salgas en plan tranquilo y te tomes algunos tragos coquetos o cervezas locales, sabes que no hay mejor manera de conocer un lugar que conociéndolo de noche. Fiestas a la luz de la luna, pubs escondidos, bar-hopping, los antros más padres, fiestas en casas de locales, sabes que existe una alta gama de posibilidades para divertirte sea cual sea el día de la semana.

“Como rápido-conozco mucho”

En una ciudad, tu mejor aliado es un restaurante de comida rápida. Bajo costo y poco tiempo en la mesa. Eres del tipo que madruga y no pisa su hotel hasta muy pasada la puesta del sol. Te preparas de antemano para saber qué exposiciones, eventos o lugares no te puedes perder. Eres ubicado o al menos te empeñas en serlo en el menor tiempo posible. Prefieres destinar el tiempo extra en tiendas o puestos de souvenirs. 

Vida como local

Cuando llegas a una ciudad tú haces todo para evitar parecer turista. Quieres conocer la cultura y estilo de vida de la gente lo más pronto posible. Probablemente elijas hoteles en zonas menos céntricas, u optes por plataformas como airbnb o couchsurfing para hospedarte. Te gusta preguntar a la gente en la calle por sus restaurantes preferidos, por bares o cafés menos conocidos e incluso ir con ellos. En general buscas hablar con la gente, con quien te hospeda, con quien te atiende. No es una prioridad tener la fotografía con el monumento, sino los recuerdos y conversaciones grabados en tu memoria.

Sólo recuerda: no importa a dónde viajes o cómo viajes, sino los beneficios y sobretodo aprendizajes que obtienes de cada destino.

¿Qué tipo de viajero te consideras? No olvides compartir tus comentarios en la sección de abajo.

 

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