Portada cortesía de Penguin Random House México

Tengo que admitirlo: en un principio de verdad no quería leer Carry On, la más reciente novela de la autora estadounidense Rainbow Rowell. Leí en internet de que trataba y la sola existencia de la novela me parecía absolutamente ridícula. Todavía me parece un poco increíble pensar en cómo y por qué surgió. Déjenme les platico: Carry On es una novela de fantasía basada en los personajes de una novela de fantasía ficticia que aparecen en Fangirl, la novela anterior de la autora.

¿Qué?

A ver: retrocedamos un poco. Fangirl es una novela de coming of age que sigue los los pasos de Cath Avery en su primer año de universidad. Cath, entre otras cosas, escribe una exitosa historia de fanfiction (de ahí el título de la novela) sobre una serie de novelas de fantasía llamadas “Simon Snow”. Dichas novelas son clara y abiertamente una representación de Harry Potter. Wren, la hermana gemela de Cath, ya dejó atrás su amor por  “Simon Snow”, pero Cath sigue tan enamorada del mundo de los magos como cuando juntas escribían historias acerca de sus personajes favoritos. Este es uno de los principales conflictos de Fangirl: la manera en la que a Cath aparentemente le cuesta más trabajo “crecer” que a Wren y los altibajos que tiene su relación.

Pero eso es Fangirl y, aunque recomiendo altamente la novela si quieren una lectura fácil y entretenida (una novela “chick-flick” como lo llamó mi compañera Alejandra), lo que me interesa discutir es Carry On.

¿Qué tiene que ver?

Bueno, los personajes principales de Carry On, Simon y Baz, aparecen originalmente en Fangirl como el héroe y el villano de las novelas de las que Cath escribe fanfiction. Y ahora tienen su propia novela, su propia historia original, completamente independiente de Fangirl. ¿Por qué? No lo sé. Tal vez la autora vio una oportunidad comercial, tal vez le dio curiosidad ver que más podría hacer con esos personajes, tal vez solo no se le ocurrió algo más de que escribir, no lo sé. Pero qué bueno que lo hizo. Carry On, a pesar de su complicado origen, es una excelente novela de su género. Funciona como novela de coming of age, tan sincera y simpática como Fangirl , y como una brillante y entretenida sátira de Harry Potter y toda novela de fantasía acerca de un “Elegido”.

Simon Snow es “El Elegido” en este mundoEs un huérfano (como suelen ser) con mayor poder que nadie (como suelen tener) que atiende a una escuela de hechicería (llamada “Watford” como una de las ciudades más mundanas del Reino Unido). Tiene apenas dieciocho años pero ya ha salvado al mundo de los magos más de una vez con la ayuda de su secuaz, Penelope Bunce, una inteligente maga indio-inglesa.  Tiene una enemistad acérrima con su compañero de cuarto Baz Pitch, quien es inteligente, burlón y condescendiente (ah y es un vampiro). Tiene una novia hermosa llamada Agatha, cuyas afecciones “pelea” con Baz.

El inicio de Carry On está repleto de guiños y referencias a Harry Potter. Rowell quiere que te sientas en un territorio conocido: quiere hacerte creer que Watford es Hogwarts, que Simon es Harry, que Baz es Draco, que Penelope es Hermione y “El Hechicero” es Dumbledore. Es una oda y a la vez una sátira. Rowell comenta y critica aquellos aspectos de los que no se hablan en Harry Potter, como el costo emocional y psicológico que conlleva ser considerado “El Elegido” desde los once años.

Poco a poco, Rowell va volteando la tortilla y la historia deja de ser mero tributo, mera sátira, y se convierte en algo con un carácter completamente único. Los personajes comienzan a revelarse contra su papel  establecido en la narrativa: el “héroe” resulta ser un mago muy poco hábil, la “novia” decide que no quiere ser meramente el premio al final de la aventura del héroe y el “némesis” resulta estar perdidamente enamorado de él.

Por que eso es Carry On en esencia: una historia de amor.

Y también una aventura llena de vampiros, dragones y un extraño ser que se quiere robar la magia. Y si eso suena ridículo es por qué lo es, y lo es adrede. Rowell no se toma su narrativa en serio en ningún momento. Con su característica simpatía utiliza los estereotipos literarios más persistentes y ridículos y los dota de un nuevo significado. Y hace todo esto con un cariño, y reverencia, por el género fantástico tan auténtico que resulta infeccioso.

Así que, de mi parte tiene 4/5 estrellas y una genuina recomendación si estás buscando una lectura fácil, entretenida y simpática con un gran corazón en el centro.

  • Género: Young Adult/Fantasía
  • Páginas: 518

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