Una de las cosas que más disfruto de este proyecto, es que me ofrece la excusa perfecta para sentarme a platicar con mujeres maravillosas sobre proyectos que están cambiando su vida. Es reconfortante estar frente a frente de alguien que tal vez conozco de hace tiempo, pero a quien tengo la oportunidad de ver bajo una nueva luz: de emprendedora, de líder; de artista.

Llegué al taller de Tita una mañana hace ya un par de meses. Logré sentarme con ella por un poco más de una hora para que me platicara desde el inicio una historia de la cual sólo sabía fragmentos. Desde que abrió la puerta, su característica sonrisa – una sutil mezcla de sincera alegría y timidez- cubrió su rostro y me hizo compañía durante toda esta entrevista.

Tita es florista, y desde hace un par de años ha creado y hecho crecer su marca Yo te Cielo, en la cual ha vertido, no sólo su talento, pero esa frescura y calidez que emana toda su persona.

Ana Paula= Primero lo primero, ¿de dónde nace tu gusto por la floristería? 

Tita= Las flores me han encantado toda mi vida. Íbamos en la carretera y veía el campo y mi mamá era la primera que decía “hay que bajarnos” y cortábamos flores silvestres. Obvio al llegar a la casa estaban muertísimas, pero era un disfrute cortarlas y tenerlas en las manos. Además, yo tenía esta idea en mi adolescencia de que “cuando sea viejita voy a tener una floristería”. Yo me imaginaba que era algo como muy fácil; nada más tener un espacio, y tener las flores y todo. Entonces yo pensaba “¡eso quiero!” como esa vida relajada de una florista viejita.

AP= No creo que ahora sigas pensado que es una vida relajada, ¿o sí?

T= (jajaja) ¡para nada!

AP= Se que estudiaste psicología, pero platícame ¿en dónde estuvo este cambio de profesión?

T= Me encanta la psicología, me metí a estudiarla en el ITESO…pero ahora se convirtió en mi hobby. De verdad yo pensaba que me dedicaría a ella toda la vida, y en eso, empecé a ir con una amiga al mercado de las flores los domingos para decorar su casa. Las poníamos en jarrones y para mi era super relajante. Y empecé a leer mucho sobre flores, veía videos, aprendí los nombres por Youtube, Pinterest, que son mis grandes maestros (jaja)… Comencé a platicar con la gente del mercado, ¡saben muchísimo de flores! Al principio les preguntaba “Oye ¿y en qué local llega la flor fresca?” -“no pues que allá” “no vente acá” “no, yo te traigo ahorita” y me explicaban cosas técnicas.

Pero hasta ahí lo hacía de hobby, me iba los domingos y me perdía en las flores y lo que ganaba yo en ese tiempo en una empresa de consultoría, real se iba para comprar flores y regalar arreglos. A eso me dediqué por ocho meses. En eso, un día mi hermana llegó y me dijo, “oye ¿qué crees?, una conocida se va a casar y quiere que tú seas su florista”. Le dije que sí y me reuní con ella, le decoré su boda y yo quedé muy contenta de ver todo el trabajo. De aquí comenzaron a ofrecerme más trabajos y eventos.

Vi que empecé a necesitar mucho tiempo en este negocio y en la universidad, así que decidí dejar mi otro trabajo super estable, ganaba bien, tenía mucha oportunidad de desarrollo en la empresa, pero decidí seguir mi instinto y decidir que a esto me iba a dedicar. Como que me atraía mucho esta pasión que había encontrado por las flores y también que a la gente le encantaba.

Tita Sanchez Aldana con YO te cielo

AP= ¿De donde viene el nombre, “Yo te Cielo”?

T= Mi inspiración siempre ha sido Frida Kahlo. En un inicio la marca fue Kahlo, pero creí que iba a ser muy complicado su registro. Me asesoraron y todo, pero decidí evitarme problemas y elegir un nombre que se relacionara a ella. Y me gusta mucho esta frase que se encuentra en una carta que le envío un poeta veracruzano me parece, y dice un montón de cosas, pero inicia con un “Yo te cielo”, en lugar de “yo te quiero”.  Me hacía mucho ruido en el corazón, me resonaba esa frase y así ha sido todo este negocio, muy del feeling. Así que cambié la imagen.

AP= ¿Qué es lo que te llamó la atención de Frida Kahlo?

T= Me encanta de ella como era una persona que vivió cosas muy difíciles y lograba transformar todo ese dolor en color y en vida… Eso me llamaba la atención de Frida, esa capacidad de decir “así está de jodida la vida, esto me está pasado pero puedo crear algo nuevo con todo esto que siento”. También me llama la atención que estaba loca. Era super apasionada, sus escritos son de arráncame la vida, y como muy honesta en decir cómo se sentía. Lo sentía y se permitía soltarlo, vivirlo y expresarlo. Fue muy revolucionaria en su forma de vestir y de expresarse a través de su imagen y sus pinturas. y eso es lo que me ha enganchado a ella, a su historia. La honestidad de expresar lo que siento, en mi caso a través de las flores, en su caso era la pintura o también escribiendo.

AP= Entonces te gusta decir lo que sientes o piensas sin reservas…

T= Sí, y esto es con ayuda de mis clientes. Ellos me dicen “es que quiero decirle tal cosa a mi ser querido” – “ah entonces, vamos poniéndole esta y esta flor” y se lo entrego y veo como enseguida se identifican o ven esa emoción que quieren expresar en el arreglo. A veces le hago de terapeuta, me cuentan su historia y a partir de todo eso que logro cachar y abrazar de la otra persona, lo plasmo en un arreglo.

AP= Sí te ha servido tu carrera de psicología entonces…

T= (jajaja) sí, ¡claro!, ahorita que lo platico sí.

AP= ¿Qué tipo de experiencias memorables has tenido con tus clientes?

T= Qué padre esta pregunta… tengo un cliente que cada par de meses le pide flores a su novia. Él vive en Estados Unidos, y confía plenamente en mí. Me dice “quiero expresar esto y haz lo que quieras” y en base a su presupuesto trabajo. Todo lo que hago le encanta, lo aprueba, ella está feliz siempre cada que le hablo a avisar que le llevo su arreglo.

A mis clientes que se han casado les guardo mucho cariño, porque son varias reuniones previas a la boda en las que nos conocemos, tomamos un café y platicamos de lo que quieren.

Algo que siempre me ha trippeado mucho es la parte de pensar que uno de mis clientes, sobretodo hombres, va a mandar un arreglo para pedir perdón por algo. Como que quisiera que las flores no fueran para pedir perdón, sino fueran algo siempre bueno. Desde mi postura feminista me hace ruido, no vaya a ser que sea su acosador o que las mande porque le puso el cuerno… como que me gusta pensar que las flores son algo siempre positivo en la vida de todos, que se hacen por el detalle de dar cariño y no para ocultar una mala acción o a un “machito cabrón”.

AP= ¿Cuál consideras que es tu sello personal?

T= He buscado que mis arreglos se vean honestos. Me gusta que tengan un toque único, que casi casi parezca que fuiste al campo y recogiste tu propio arreglo. Aunque obviamente tienen mucho trabajo detrás. Así ha sido.

Mis arreglos siempre son de flores frescas. Y esto porque compro de productores locales con flores recién cortadas. Hay veces que literal en la mañana lo cortaron y en la tarde estoy entregando el arreglo. Eso es un plus y con eso me aseguro de que se verá y será lo más fresco posible. Además que al ser de productores locales disminuye el impacto ambiental.

Cada arreglo tiene su toque, no se pueden repetir. Con cada uno va fluyendo diferente, por eso cada arreglo es único. Siempre tiene mucho amor el proceso. Me gusta jugar mucho con las texturas y los colores, la combinación de colores siempre ha caracterizado a mis arreglos.

Pero creo que mi sello son mis bouquets, los “amarraditos”.

Tita Sanchez Aldana con YO te cielo amarraderos

AP= ¿De dónde surge el nombre?

T= Por un cover de Espumas y Terciopelo (grupo tapatío) de la canción de Tin Tan, “amarraditos”. Y conecté enseguida con esa palabra. La verdad muchas veces pensaba ¿por qué les decimos bouquets a los ramos? Es una bonita palabra, pero yo quería que tuvieran un sello más mexicano, sobretodo teniendo a Frida Kahlo de inspiración, entonces decidí que mis bouquets alborotados se llamarían así.

AP= ¿Cómo son? ¿Qué los vuelve diferentes?

T= Yo creo que se han distinguido por lo colorido y la variedad de flores que le pongo. De repente los hago y pienso que está loquísimos pero han gustado y llaman la atención. Los follajes son diferentes y muy mezclados entre ellos. Dan como esta vibra de campestres, y finalmente van amarrados en costal de cacahuate.

AP= ¿por qué de cacahuate? 

T= Porque es lo que hubo (jajaja). Un día fui a explorar el mercado de Abastos y me encantaron esos costales. Les pregunté qué hacían con ellos, me dijeron que los tiraban, entonces ahí negocié que me los dieran. Pero funcionó porque ahora son parte de mi sello.

AP= ¿Tienes flores preferidas?

T= Sí, me encantan las Dalias. Me encantan. Los lisiantus también, se me hace que tienen unas texturas super bonitas. Si una novia me dijera, “haz lo que quieras” decoraría todo con un montón de dalias y lisiantus. las rosas no son mi hit, pero las he aprendido a querer y a acomodar de cierta forma en los arreglos que me gusten, que les den un toque elegante y que le gusten a cualquier persona. Mismo caso con las gerberas.

AP= ¿Cuál es el siguiente paso para ti? 

T= Viene un año de mucho crecimiento y muchos retos. Esta profesión ha sido muy bien aceptada y ha estado creciendo muchísimo la competencia. Esto hace que me volteé a ver a mi y a mi negocio y decir qué tengo que puedo maximizar para competir, pero destacar. Sólo así puedo mantener la marca.

Ahora ya tenemos el taller; nuestro propio espacio para recibir a clientes, con bodega donde poder guardar todo. Tengo clientes fijos, eso ayuda mucho al negocio, y también tengo clientes que me permiten ser muy creativa en un espacio muy bonito para decorar, lo que ha sido muy padre. Ahorita estamos decorando unos hoteles semanalmente y un par de restaurantes y ha sido muy padre, porque es llegar al espacio como si fuera mi oficina fuera de mi taller.

Un siguiente paso es empezar a dar talleres… muchas personas me lo han pedido y lo siento además como parte natural de mi evolución como florista, algo que tengo que hacer y quiero hacer.

Algo que hicimos hace poco fue ponernos en Mercado México, y fue increíble porque fue re-conectar con los clientes a ese nivel de dialogo casual en domingo, hablar de flores, que vieran los arreglos y recibir la retroalimentación directa de ellos. Fue regresar a las razones más básicas por las que empecé este negocio: por mi amor a las flores y a convivir con las personas, y que sigan conociendo la marca.

AP= ¿Tienes proyectos más allá de Yo Te Cielo? 

T= Hago proyectos como florista, no como marca. Lo más reciente fue con un colectivo del ITESO llamado Clit. Es un colectivo feminista, e hicimos una sesión de fotos en blanco y negro de mujeres y yo hice una instalación con flores sobre las fotos impresas, y quedó muy bonito porque las flores simulaban la unión entre las mujeres y cómo es importante crear lazos con las mujeres. También en otra exposición que me invitaron hice una instalación de un cuadro. En ese tiempo un chavo mató a una chica, pero previo a eso le dio flores, le mandaba flores a su trabajo. Un día llegó y le dio un balazo y todo eso porque ella se negó a seguir con la relación.  Mi cuadro fue en honor a ella, era una pistola que disparaba flores naturales.

Y finalmente tengo otro proyecto con una amiga, Larissa, también feminista, y es una instalación en cuerpos de mujeres para hablar de discursos de vello corporal, menstruación, etc. Esos proyectos me encantan. Voy a seguir por ese lado, con proyectos alternativos al negocio.

AP= No cualquiera emprende, no todos deciden dejar su trabajo estable. ¿En qué punto tú recomendarías a alguien que emprendiera? ¿Cual es para ti el detonante correcto?

T= Es trabajo duro. Parece algo muy fácil, pero la verdad es que no. Es trabajo constante, de mucho amor y no perder la pasión en lo que hago y siempre acordarme de por qué empecé.

Pero yo no detendría a nadie de emprender. Sí es una decisión muy personal, es algo instintivo. Si te está vibrando; si te mueve tanto, ¡Hazlo!. También está la parte de permitir equivocarte, está bien decirte “tal vez me voy de boca, tal vez todo sale mal pero lo voy a intentar”. Yo diría eso: lánzate, no hay nada que perder, ponle que sí dinero, y eso es un tema, pero es hacerlo de forma inteligente, pero también con atrevimiento. Son pasos que se van presentando, el crecimiento se va dando, pero sí hay que estar despiertos, hay que atreverse a tomar los retos.

Es importante mucho trabajo personal, no auto-sabotearte. Creer en ti, creer en que puedes poner tu sello único. Es ver a la competencia como un reto, que te ayuda a mejorar y exponenciar tu potencial.

Así que hazlo, ¡hazlo! y equivócate sin miedo.

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