El otrora diseñador de modas convertido en director de cine, Tom Ford (Texas, 1961), estrenó hace unas semanas Animales Nocturnos (Estados Unidos, 2016), una cinta estilizada, cruel y profunda que tiene todo para convertirse en un clásico de culto.

Basada en la novela Tres Noches, del fallecido Austin Wright, la segunda película del antiguo creativo de las marcas Gucci e Yves Saint Laurent funciona como una especie de extensión de A Single Man (2009), su primera y muy celebrada ejecución tras la cámara.

En aquella entrega, Ford hizo la adaptación de otro clásico de las letras estadounidenses de Christopher Isherwood para contar la vida de un profesor homosexual que, ante la muerte de su pareja, no logra encontrar consuelo o razones suficientes para seguir en el mundo.

La recreación de la época -los años 60-, el vestuario y las actuaciones estelares de dos grandes como Colin Firth (El Discurso del Rey) y Julianne Moore (Siempre Alice) eran más que suficientes para engolosinarse con la pantalla y no apartar la vista de su primer apuesta como director. La idea de la soledad y el amor perdido, las cosas no dichas, los silencios: eso y más se apoderaba de A Single Man, una joya de inicios del siglo XXI que no tuvo distribución comercial en México, pero que afortunadamente llegó a Netflix, plataforma que hace poco la incluyó en su catálogo.

Tras los viajes, las ruedas de prensa y los premios, Tom Ford decidió recluirse de nuevo en su mundo de diseño. La audiencia y los críticos querían ver su siguiente trabajo en cines, pero el realizador no estaba listo para anunciar cuál sería su segunda película; lo sabría hasta varios años después, cuando la novela Tres Noches se interpusiera en su camino.

Publicada en 1993 bajo el título Tony and Susan, la novela de Austin Wright es conocida en España y Latinoamérica como Tres Noches, y habla, precisamente, de los días que le toma a la protagonista (Susan) leer un manuscrito que su ex esposo (Edward) está por sacar al mercado.

animales nocturnos 2016

A inicios de los 90 la novela pasó casi inadvertida. Unas once editoriales de Nueva York se habían negado a publicarla y su autor era visto como un escritor de escritores. El propio Wright ni siquiera estaba metido en el mundo editorial como tal y se complacía con impartir clases en la Universidad de Cincinnati.

Tres Noches, o Tony and Susan en su momento, estuvo varios meses en el radar de Universal Studios y HBO para ser llevada al cine o la televisión, sin embargo, los esfuerzos se quedaron en eso y fue Warner Books la que más adelante se quedó con los derechos de publicar una reedición de la novela. Así fue hasta al año 2010, cuando el Reino Unido consiguió su primera edición y el furor por los personajes Edward y Susan se encendió de nuevo.

George Clooney y Grant Heslov anunciaron, a través de Smoke House Pictures, que fungirían como productores del guión que Tom Ford había adaptado de la novela y que buscarían empezar el rodaje a finales de 2015, como sucedió en realidad.

“La película es muy diferente al libro, pero los temas centrales son los mismos. Lo que me atraía como escritor y cineasta era la idea de este dispositivo de comunicación con alguien. El poder comunicarse con claridad a través de una obra escrita de ficción. Me encantó ese concepto”, explicó Ford en uno de los comunicados oficiales proporcionados por la distribuidora Focus Features.

Animales Nocturnos, que es como se le puso finalmente al guión y a la cinta, no es un ejercicio de narrativa sencillo: entremezcla el mundo real de Edward y Susan con el de una obra de ficción que él mismo escribió para darle forma y final a su relación con ella. Para Edward, la venganza puede ir servida en forma de libro y por medio de páginas y letras que le revelan a Susan el estado en el que lo dejó más de diez años atrás.

El título de la película no es casualidad. La novela de Wright ya estipulaba que el manuscrito que Edward le envía a Susan llevaba por título Animales Nocturnos, y Ford ha decidido que ése es el nombre que mejor va con esta historia de venganza y personajes taciturnos. La novela en inglés es conocida como Tony y Susan porque ése (Tony) es el nombre con el que Edward identifica a su símil en el manuscrito, y en la película ambos personajes, el real y el ficticio, son encarnados magistralmente por Jake Gyllenhaal (nominado al BAFTA como Mejor Actor).

Ford, y Wright en la novela, alternan la exitosa pero frustrada realidad de Susan (Amy Adams), en el que lee Animales Nocturnos, con la tensa y violenta ficción creada por Edward, y a su vez con las escenas en las que descubrimos la dinámica que tuvieron en el pasado; sus recuerdos, sus años juntos, sus reproches; su separación.

Así, de la crueldad de la realidad pasamos a la crueldad de la ficción. Susan fue cruel con Edward, y ahora él lo es con sus futuros lectores y con Susan. Total, una historia de amor fallido que envuelve a otra historia.

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