La palabra “no-ficción” suena a economía, derecho y a un montón de sobresdrújulas una detrás de la otra. Desde que estudio periodismo me ha entrado una urgencia por mantenerme informada. Antes mi buró estaba lleno de libros y ahora está lleno de revistas y periódicos que insisten en apilarse. He tenido ataques al ver que a pesar de que acabo las lecturas del día, a la mañana siguiente despierto y aparecen muchas, muchas más. Esto de que un periódico salga cada día me genera la misma sensación de un lector al empezar los cuentos de Las mil y una noches.

Es difícil mantenerte informada y más con el ritmo frenético de trabajar, estudiar y llevar una tesis a cuestas. No obstante, es necesario. Bajar de tu “yo” y meterte en los acontecimientos del mundo. Enterarte de lo que sucede allá fuera. Saber que hay que trabajar duro para lograr que tu comunidad mejore. Sin embargo, es obligación no estipulada de todo ciudadano el dominar la información, la noticia pura y dura. Que no te cuenten porque ya sabes la verdad. 

El periodismo ha perdido credibilidad, lo sabemos todos. Sin embargo, todavía hay medios, plumas o plataformas que buscan la veracidad y que escriben de forma sencilla lo que es complicado para que tú y yo, simples mortales, entendamos qué pasa actualmente.

Esta es una lista, muy pequeña y muy incompleta, de esa otra lectura que debería compartir lugar de tu buró con la ficción. ¡Bienvenida al mundo de la no-ficción!:

El periódico

Sí, esa imagen de tus padres leyendo el periódico por la mañana. Esa imagen sigue siendo necesaria. Entre más lo leas más te enteras. Escoger tu linea editorial o el medio que más se ajuste a tus gustos es difícil. Muy probablemente empieces con uno y te des cuenta que no es él, eres tú; que no te tragas el amarillismo y cambiarás. Cambia las veces que quieras pero aferrate a esas páginas delgadas.

Cada periódico tiene una sección llamada editorial. Está justo antes de las columnas de opinión y es donde el equipo o la línea editorial de un periódico entero se ve representado. Allí es donde tienes que fijar tu lupa para ver por dónde va la cosa. No está firmada por alguien sino por el periódico. Y es justo allí donde puedes medir la parcialidad del medio.

Una buena idea para no ahogarte entre tanta página es darle una repasada a los títulos y las primeras líneas de cada noticia. Esto te dará una idea general. Si una capta tu atención es porque el periodista hizo bien su trabajo. Sin embargo, es muy importante dar el clavado entero en la sección que se acerque más a los temas que te interesan y te afecten. No conozco ninguna profesión que no se vea afectada por las reformas, las propuestas políticas o la situación económica de su ciudad.

Cada periódico es un mundo. Sin embargo, la mayoría tiende a darle más peso a cada sección en un día a la semana. A mi, por ejemplo, me interesan las columnas de opinión y los suplementos culturales. Generalmente estos temas se tratan con más libertad de espacio los fines de semana así que me tomo mi tiempo y desayuno tranquilamente junto a cada crítica o ensayo.

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Revistas especializadas

Estas son una apuesta por el periodismo enfocado en un tema en particular: cine, teatro, crónica, literatura, fútbol, etc… Si buscas bien, en muchas tiendas hay unas verdaderas joyas. Te ayudarán a conocer a profundidad ese hobby que tienes y que te encantaría compartir más.

Después de un tiempo de navegar por las páginas de la no ficción encontrarás tripulantes que te cuentan sus viajes de una manera especial. Su manera de escribir te agrada. No los pierdas de vista, es preferible que sigas a cuatro periodistas de calidad en sus redes que al medio entero. Sus trabajos dependen de personas como tú que sigan su trabajo. Si tú lo sigues, podrá seguir escribiendo y así tú seguirás disfrutando. Catón, columnista mexicano, siempre habla a sus “cuatro lectores” como si no fuésemos millones que seguimos su trabajo.

Si eres más de la era digital, casi todos los medios de información tienen una versión electrónica. Incluso hay unos que dejan insultantemente barato sus PDF (Le Monde puso una oferta en la que, podías acceder por un año a todos sus contenidos por menos de 500 pesos). También, algunos medios apuestan por los medios mixtos: en digital de lunes a viernes y en papel los fines de semana.

La otra lectura de buró, la no-ficción, es una apuesta por la verdad. Si la literatura te sube a las nubes, la no ficción te planta los pies en la tierra y pone justo debajo de tu nariz, a lado de tu desayuno y al principio de tu día lo que sucede puertas afuera. Aunque, si lo pienso bien, un periodismo bien hecho, de esos que no se encuentran todos los días, planta tus pies en la tierra y te eleva al mismo tiempo.

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