Rosaura Alastruey es una experta en Networking. Trabaja a caballo entre Barcelona y el resto de las ciudades que requieran de sus relaciones. ¿Una empresa necesita contratar a alguien? Rosaura es la persona que les ayuda a encontrarla. Defiende a capa y espada el LinkedIn como la herramienta indispensable para posicionarte en el trabajo de tus sueños. Domina el mundo laboral, sabe qué es lo que buscan los proyectos emprendedores y tiene un montón de consejos para que tú tengas las herramientas necesarias para incursionar, subir y lograr tus metas en el medio laboral.

Maca: La pregunta que te han hecho un millón de veces ¿qué es el networking?

Rosaura Alastruey: Pues sí, pero no me canso de responderla. Personalmente, me gusta definirla como “el arte de construir y mantener relaciones personales muy generosas a través de las cuales se enriquecen ambas partes.” Y actualmente, claro está, potenciadas-reforzadas por las nuevas tecnologías digitales.

M: Tu trabajo sale de lo que conocemos como un “modelo convencional“, ¿puedes afirmar que duermes igual de tranquila que el resto?

R: Tienes toda la razón. Pues la verdad es que mucho más, porque me siento muy privilegiada. El hecho de poder llegar a convertir “tu pasión en profesión” no tiene precio. Y además, que sepas, porque así te lo transmiten tus clientes, que les has ayudado a cambiar su mentalidad y entender que crear (y como decíamos, mantener) relaciones es muy importante, te hace dormir mucho mejor y… jejejeje, “más plana”.

M: ¿Crees que la incursión de la Web 2.0 (concepto que aborda el uso de las redes sociales) hará que los trabajos mejoren en calidad?

R: Interesante. Pero hay que ser realista. La Web 2.0 trae consigo unas potentes herramientas que ayudan a agilizar el trabajo, a poder contactar con otros de manera más directa y amplia, pero simplemente son eso, herramientas.

M: En varias entrevistas dices que el punto clave es saber cuándo y cómo venderse ¿a qué te refieres? 

R: Correcto. Estamos inmersos en la era de la “marca personal” y toca “venderse”. O dicho de otra manera, saber y/o aprender a comunicar de manera más seductora y atractiva lo que hacemos, pero sobre todo lo que nos diferencia. Y por la educación recibida, al menos en mi generación, eso no se ha enseñado. Y es más, quizás incluso se ha visto como negativo. Ningún problema, ¡hay que ponerse!

M: Las redes sociales están cambiando la forma en la que nos relacionamos a nivel personal y profesional. Cambiamos una charla cara a cara por un mensaje de Whatsapp, la tarjeta de presentación por un perfil en LinkedIn… ¿crees que hay una manera de unir estas dos opciones en una?

R: El cambio es evidente y no tiene vuelta hacia atrás. Y es más, estamos sólo al principio de esta (r)evolución. Como te he comentado, las redes sociales-profesionales son fantásticas porque nos permiten conectar e interactuar con personas que antes tenían un acceso quizás más “restringido”. Pero, es muy importante… a) aprender a usarlas correctamente, es decir, saber para que sirve cada una; y b) no obsesionarse con el tamaño. No es lo mismo dedicarse a ello como es mi caso  y que sean una herramienta más de trabajo.

Pero siempre hay que verlas como herramientas que complementan-refuerzan, nunca como sustitutas. Ayudan a llegar-conocer a personas que a lo mejor no puedo ver cada día, pero el momento del “café presencial” tiene que seguir estando en nuestra vida. Es decir, es bueno desvirtualizar siempre que se pueda. ¿Unir las dos opciones? Quizás mejor, encontrar un buen equilibrio entre ambas.

M: ¿Qué es la web 3.0?

R: Ummm… te podría decir que la evolución de la 2.0, pero eso solo no te va a servir. Básicamente, introduce el concepto del “matchmaking”, el cual se basa en tres elementos: móvil – redes sociales – geolocalización.

Es decir, estamos pasando de una web interactiva con muchas más posibilidades que antes, a una web dinámica y, me atrevo a decir, “inteligente”. La idea es que aprenda de nuestras acciones y nos pueda traer información/contactos que nos encajen más.

M: En una charla dijiste que lo importante es que te recuerden, ¿algún consejo para lograrlo?

R: Vaya, veo que estás atenta. Efectivamente, como dice Andrés Pérez Ortega, pionero en la introducción del concepto de personal branding en [España], “si eres uno más, serás uno menos”. No es fácil, pero hay que intentar dejar huella en los demás y sobre todo, marcar diferencia.

¿Y cómo se consigue, me preguntas? No creo que haya un método o pócima secreta, yo creo que ayuda mucho ser auténtico y pensar siempre en la premisa básica del networking que es “dar para recibir”.

M: Existe una desigualdad de género en el mundo laboral, ¿tienes alguna teoría del por qué? ¿hay algo que las mujeres hemos dejado de hacer?

R: Está claro, los números están ahí. Pero bueno, afortunadamente y aunque sea poco a poco, esto está cambiando. No soy una experta en el tema, pero está claro que la mujer se encuentra durante su carrera profesional más barreras en general que un hombre.

No sé si es teoría, pero al menos es sensación contrastada. Yo creo que hasta hace poco, las mujeres no hemos interiorizado la cultura del networking como parte necesaria de nuestro desarrollo profesional. El tener una buena red de contactos puede ayudar  mucho, aparte que enriquece, a encontrar oportunidades interesantes.

M: ¿Qué opinas sobre la búsqueda de paridad en las oficinas? ¿Contratar el 50% de mujeres solo por su género es un camino efectivo?

R: Nuevamente tengo que decir que yo no soy experta y personalmente pienso que el mundo es de mujeres y de hombres y eso debería significar que todas las personas, sean del género y/o condición que sean, deberían tener las mismas condiciones. Pero seamos realistas, mucho que temo que aún no es así. Y si esa medida específica puede “ayudar” a que se normalice la situación, pues bajo mi modesto punto de vista, ¡bienvenida sea!, siempre y cuando esa es mi ilusión, esperando el día que pueda desaparecer, ya que eso significará que hemos llegado a la igualdad total.

M: Repitiendo el cliché, ¿crees que existe “la clave del éxito”?

R: “La clave del éxito”, suena muy bonito. No sé, es como si me dijeras: “¿la suerte se busca o se encuentra?”. Para mí, el éxito conlleva detrás mucho esfuerzo, trabajo, constancia y tener que “luchar” a veces contra un entorno nada favorable. Aquella persona que apuesta firmemente por lo que cree, acaba consiguiendo ese éxito. Dicho de otra manera, “quien la sigue, la consigue”. También es verdad que lógicamente disponer (o saber encontrar) los recursos y/o estar en el sitio adecuado en el momento oportuno puede ayudar.

M: A mi generación la han denominado millenial: la que busca un trabajo cómodo y que la motive continuamente. ¿Crees que hemos olvidado lo que es el trabajo duro y la retribución a largo plazo?

R: Ummm, no creo. Sencillamente que vosotros, los millenials, tenéis otras prioridades y perspectivas personales y profesionales, que son tan válidas como las de nuestra generación. Tenéis a vuestra disposición muchos más medios, recibís muchos más impactos, habéis nacido en la sociedad de la inmediatez, la comunicación breve y visual, etc.

Por supuesto, hay de todo como en cualquier generación. Yo tengo alumnos que se esfuerzan, y mucho, para conseguirlo y evidentemente otros que no. Quizás también influye mucho la educación recibida desde pequeño. Soy de la opinión que los “menos jóvenes”, ya me entiendes, estamos para ayudar pero nunca para darlo todo hecho. A veces, tengo la sensación que hemos pasado del “no quiero que les faltes de nada” al “tienen demasiado de todo”.

M: Sé que el punto de cambio en tu carrera es cuando saliste de España y fuiste a Sillicon Valley, ¿crees que es necesario salir de nuestra zona para crecer profesionalmente?

R: Efectivamente. Yo creo que es muy importante ser “muy curioso” en la vida. No digo que sea necesario ir a Sillicon Valley, pero sí estar “abierto de mente” y mucho más actualmente que vivimos en una sociedad mucho más globalizada y conectada. La zona de confort, que te voy a decir, es muy tentadora, te amuerma mucho más. Y siempre recomiendo a los más jóvenes que ahora que quizás no tienen ciertas obligaciones, se coman el mundo, lean mucho, viajen si pueden.

M: Hablando con amigos, llegamos a la conclusión que los procesos de selección en plataformas virtuales (como Infojobs) solamente nos bajan el autoestima. Un no virtual sin darte tiempo de presentarte o saber la razón por la cual no te tomaron en cuenta. ¿Qué opinas al respecto?

R: Bueno, es lógico que ver quinientos noventa y nueve CV más, siendo éste el promedio “normal” de CV que se reciben en una oferta, cuando vas a apuntarte no es muy alentador. Siempre digo que las herramientas virtuales deben ser utilizadas como filtros y servir para agilizar el trabajo, pero nunca deben sustituir el contacto personal. Por eso es mejor, empezar a trabajar la red de contactos ya en la Universidad, porque cuando acabas puedes salir con un buen título, y eso es fantástico, pero también con una interesante relación creada con un número de personas que te van a conocer un poquito más que ese plano perfil digital.

Para finalizar me gustaría hacerte unas preguntas aleatorias:

-¿Alguna situación inusual donde hayas hecho networking?

R: Pues la verdad, es que muchas. He de reconocer, será por deformación profesional quizás, que me encanta hacer pruebas. Quizás la más curiosa fue hace poco en un tren, cuando tras localizar un asiento en hora punta, la persona que tenía delante me miró y enseñándome en su móvil mi foto del perfil de LinkedIn, me dijo: “tú eres ésta, ¿verdad?”

-¿Con qué libro empezaste el año?

R: Supongo que porque me gusta avanzarme a mi tiempo, más que un libro en concreto, aquellos que me hablan de tendencias.

-¿Prensa digital o en papel?

R: Las dos. Todavía soy persona que le gusta tomarse su café y leer el periódico en papel, pero también de recibir los feeds de artículos de las publicaciones digitales que más le interesan. Yo creo que cada una tiene su momento.

-¿Cuál es el mejor lugar para entablar una relación profesional?

R: Buena pregunta. No sé si el mejor, pero el más fácil, sobre todo para la gente que empieza, son los eventos, ya que allí la gente está más predispuesta a hablar y relacionarse. A mí, es que me van los retos, y me encanta probar todo tipo de situaciones como, por ejemplo, poniéndote el azúcar en un café para llevar y empezar a hablar con la persona que tienes al lado que también está haciendo lo mismo.

-¿Tarjeta de presentación o perfil en LinkedIn?

R: Las dos de momento. Aún estamos en un mundo medio analógico-medio digital. Y nuevamente cada uno sirve para determinada situación. Podría decirte, la tarjeta para empezar y el perfil para complementar.

-Si pudieras poner una canción motivadora en tu oficina, ¿cuál sería?

R: Tampoco tengo una concreta, pero toda aquella que me hace “saltar de la silla”, sobre todo cuando tienes un día “chof” y después de escucharla, me volvería a comer el mundo.

-¿Alguna revista de tu preferencia?

R: Además de Wired, por lo que te comentaba de las tendencias, en España me encanta leer cada mes, y lo hago desde el número 1, la revista Emprendedores, ya que me proporciona mi momento de inspiración mensual.

-¿Algún blog que recomiendes?

R: Pues sí. El blog de la gran profesional Ana Hernandez Serena, en el cual, y como bien dice ella, se puede aprender mucho de como “conectar ideas y personas para desarrollar estrategias diferentes”. 

-¿Una app que no puedas dejar de usar?

R: Por supuesto, LinkedIn. A día de hoy me pregunto, qué haría yo sin mis “páginas amarillas del S.XXI”

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