marzo, rituales en odd catrina

En la primera parte de esta guía para realizar la limpieza de primavera, hablamos sobre qué pasos son importantes antes de empezar a sacar objetos y comenzar a tirar basura. En esta entrega te explicamos un poco del método KonMari para decidir qué cosas se quedan y qué cosas se van.

Trabaja por categorías, no por cuartos o secciones

Aunque puede sonar lógico decir: “hoy empezaré con mi escritorio” u “hoy acomodaré mi clóset” corres el riesgo de omitir objetos que estaban en otro ropero, debajo de la cama o en otros rincones de la casa y que, cuando salgan de su escondite, te harán perder más tiempo ordenando. Por eso, te sugerimos que trabajes por categorías. 

El truco es empezar por la categoría con objetos más fáciles de desechar (que fueran de moda o se desgasten rápidamente) y de ahí hasta las cosas que tienen un valor emocional más grande y que usualmente nos cuesta trabajo tirar.

Nosotras te recomendamos este orden:

  1. Ropa
  2. Libros y revistas
  3. Documentos
  4. Objetos varios (que el método KonMari denomina Komono) Categoriza por tipo de producto: tecnología, herramientas, cocina, limpieza, maquillaje, etc. y aplica el mismo sistema para depurar.
  5. Objetos personales

Apila en un mismo lugar

Empezamos con la ropa. Sin embargo, estos mismos pasos los deberás repetir con todas las secciones, ya que la lógica es la misma: te debes quedar con las cosas que a) te generan un sentimiento de felicidad o b) son de gran utilidad y uso constante.

Destina un espacio -amplio de preferencia- para que ahí coloques toda tu ropa. Y realmente decimos todaRevisa completa tu casa: vacía clósets, cajones, repisas, botes debajo de la cama y coloca su contenido en ese rincón asignado.

Enseguida, categoriza las prendas por tipo: camisas de un lado, faldas del otro, pantalones, ropa interior, accesorios, etc. Hasta aquí no debes de separar nada en “se queda” o “se va”. Primero acomoda.

Importante: Si despúes de realizar la limpieza, recordaste haber tenido más ropa en algún otro lugar de la casa, esta ropa automáticamente se deshecha. ¿Por qué? porque simplemente no es lo suficientemente importante como para que la recuerdes o uses, y es así como los objetos se acumulan.

Selecciona

Durante muchos años nos manejamos por el siguiente -terrible- método de selección: “sí / tal vez sí / puede que sí / creo que no / esque-ya-no-lo-uso-pero-puedo-necesitarlo /no”.

Pero para realmente hacer una limpieza profunda sólo debes preguntarte dos cosas: “¿esta prenda me da felicidad (es mi estilo, me gusta cómo se me ve, me trae buenos recuerdos)?” y “¿este objeto, si no me gusta, al menos es indispensable?”.

A estas preguntas sólo existen tres respuestas: “si / no / de verdad, de verdad, no se”. Por ende, sólo tendremos tres opciones: conservar la prenda, tirarla o separarla para un análisis posterior.

Así que toma cada objeto. Tócalo, obsérvalo y hazte estas dos preguntas. Aunque con algunos te costará más trabajo decidirte, verás que conforme avances la respuestas vendrán más rápidamente.

Despídete y desecha

Una vez que tengas tu pila de objetos por desechar (o donar o vender) obsérvalos por última vez. Incluso, si andas en modo romántico, agradéceles su existencia y despídete de ellos. No los vuelvas a ver. Cierra el ciclo con tus objetos.

Repite estos pasos para cada categoría. Siempre pensando ¿por qué conservar este objeto? ¿qué me aporta o qué tanto disfruto verlo o usarlo?

TIP: En el caso de tus documentos. El mejor método de depuración es pensar que TODO será desechado y es tu tarea decir honestamente por qué vale la pena conservar tal o cual papel.

** recomendaciones extras

1 Lo que tiras no debe ser revisado en consenso por tu familia. No falta la mamá que dice: “¿Cómo? ¿vas a regalar esa blusa? ¡pero si siempre te gustó!”. Esto despertará dudas y te regresará varios pasos en tu proceso de limpieza. Así que, a menos que creas que algo le puede gustar o servir a alguien de tu casa, deshazte de tus objetos discretamente.

2 Reflexiona sobre qué donar, qué vender y qué tirar. Dicen que la basura de unos es tesoro para otros. Antes de tirar ropa, en perfecto estado pero que nunca usaste, considera donarla. Si es un objeto de alto valor o que en su momento te significó una inversión fuerte, véndelo. Si está para tirarlo, sepáralo de forma que pueda ser reciclado.

El siguiente paso es ordenar, el cual tal vez es el más divertido, pero para muchos, el más difícil.

Parte 1: ¿por dónde empezar?

Parte 3: Ordena

Parte 4: no vuelvas a caer en el desorden

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