marzo, rituales en odd catrina

Una vez que te convenciste en hacer la limpieza de primavera, que le designaste unos días y que comenzaste a separar lo que se queda y lo que se va, sigue aprender a acomodar de forma temporal y permanente tus objetos.

Crea espacios temporales de almacenamiento

Mientras estamos limpiando siempre generaremos más desorden. Nuestra cama, piso y muebles se llenarán de objetos, listos para ser catalogados. Por ello, es importante contar con espacios temporales de almacenamiento, como cajas o botes en los que podamos acomodar los objetos que pasaron la prueba y que sólo están en espera de ser guardados en su nuevo hogar.

Una vez que tengas acomodado todo, deshazte de estos espacios temporales. De esta forma, no dejarás que la cotidianidad los llene de objetos fuera de lugar.

Recuerda: no te desesperes si crees que todo está más desordenado que antes de la limpieza. Es algo normal. Mantén la calma y no intentes tirar todo lo que tienes en un arranque por querer ver tu espacio limpio de nuevo. Deshacernos de las cosas toma tiempo y tú debes dártelo para elegir muy bien que es lo que quieres conservar.

Ordena

Ahora viene la parte divertida pero quizá la más difícil para la mayoría. La manera en la que ordenes tus cosas, es la manera en que deberás dejarlas ordenadas “por el resto de tu vida” a menos que tus técnicas evolucionen y encuentres mejores maneras de reducir espacios. Incluso si te cambias de casa, la lógica de acomodo que adquieras en esta etapa se irá contigo.

Algunos consejos que te damos son:

1. Ordena en categorías. Para evitar volver a tener objetos de todo tipo regados por tu casa, intenta asignarles un lugar común. Una técnica que nos sirve es agruparlos por material o uso, por ejemplo: poner todo junto lo que sea de papelería, y cercana a esta zona, guardar todas tus libretas. De esta manera, conforme compres nuevas cosas, sabrás enseguida en qué lugar lo deberás almacenar.

2. Las cajas son tus mejores amigas. Elige cajas bonitas y funcionales. Cajas que cuando veas te inspiren orden. Éstas deben de estar bien acomodadas para que sea más fácil encontrar prendas u objetos. Algunas cosas que puedes guardar en cajas para ahorrar espacio son: ropa de invierno, trajes de baño o ropa de playa, ropa interior y de ejercicio, papeles o fotografías, objetos de tu niñez que te traen bonitos recuerdos, cargadores o accesorios fotográficos, etc.

3. Usa los ganchos sabiamente. He aquí una regla de oro: sólo deberás colgar la ropa que doblada se maltrata o aquella que usas con mayor frecuencia. Siguiendo esta regla, dobla el resto de tus cosas y guardarlas en cajones o cajas.

4. Aprende el arte de doblar. Nadie como Marie Kondo para enseñarnos a doblar con maestría. Puedes ver aquí uno de sus videos en donde enseña los básicos para el doblado inteligente. El aprender a doblar correctamente no sólo ayuda a economizar el espacio, también mantiene la ropa más protegida.

5. Acomoda para generar visibilidad. Otra de sus recomendaciones, y que ha nosotras nos ha cambiado la vida, es acostumbrarte a acomodar en vertical -y no en horizontal- el contenido de tus cajones. De esta forma podrás ver todos tus objetos más rápido y te evitarás el común problema de desacomodar todo por buscar aquello que queda enterrado al fondo.

6. Ayúdate de separadores. Estos pueden ser en las cajas donde colocas papeles, de forma que puedas identificar en un vistazo cuáles son copias oficiales, cuáles facturas, fotografías, etc. Mientras que separadores en tus cajones pueden ayudarte a tener en mayor orden utensilios, prendas chicas, etc.

¡Así tendrás tu espacio ordenado! pero, ¿qué pasa después del orden? En la siguiente entrega descubre qué pequeñas acciones te pueden ayudar a no volver a caer en el desorden.

Parte 1: ¿por dónde empezar?

Parte 2: apila, selecciona y desecha

Parte 4: no vuelvas a caer en el desorden

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