Temores del desarrollo tecnológico; Foto: Ruthson Zimmerman via unsplash.com

El hombre siempre ha vivido en un mundo físico, compuesto de materia y forma –hecho innegable. Por esta razón desde siempre se han tenido técnicas para hacer cosas o acciones, y por esta misma razón siempre ha sido necesario hablar sobre qué es la técnica.

Desde la antigüedad existen definiciones de técnica, por ejemplo; Aristóteles la definió como: “la capacidad de producir objetos materiales conforme con un logos verdadero”. Aquí Aristóteles se refirió a la técnica como poiesis, es decir,  producción solo en el plano material, no como praxis, que para él representaba las actividades no productivas propias del hombre libre. En mi opinión la técnica concierne tanto a la poiesis como a la praxis –esto lo trataré más adelante.

Platón vio la técnica de una manera similar. Esta manera de ver la técnica tiene como resultado un prejuicio epistemológico o teoricista –es decir, que la técnica requiere de un conocimiento inferior al teórico y por tanto no le concierne al filósofo. Esto ha dejado a la filosofía fuera del campo de la tecnología, asunto que trae consecuencias graves.

De estas definiciones de técnica y tecnología, se entiende que la tecnología está subordinada a la técnica, y que la técnica es algo humano, pues es una actividad que éste realiza por el simple hecho de vivir en un mundo físico y las necesidades que de ello derivan.

Las tradiciones de la filosofía de la tecnología

Dos de las tradiciones filosóficas que se dedican al problema de la tecnología son: la analítica anglo-americana (dedicación a la inteligencia artificial) y la fenomenológica europea-continental (se dedica a las vivencias existenciales de los usos técnicos cotidianos).

La tradición de la filosofía analítica de la tecnología es: “protecnológica […] tecnofilia filosófica hasta la exaltación de la tecnología como quintaesencia de la acción racional […] se pretende un tratamiento descriptivo-teórico sistemático y riguroso […] formalización […]”. De esto se entiende que la filosofía analítica de la tecnología se dedica sólo a su formalización.

En la tradición fenomenológica de la filosofía de la tecnología, el primer filósofo dedicado al estudio de la técnica fue José Ortega y Gasset: “El hombre es un ser técnico determinado biológica pero no culturalmente […] la técnica representa <la creación de posibilidades siempre nuevas que no hay en la naturaleza del hombre> posibilitando así la realización de diferentes <planes vitales>”. Desde este punto de vista el hombre está determinado a crear técnicas para poder vivir de acuerdo con su naturaleza.

Heidegger fue otro filósofo de esta tradición; habló de la tecnología desde un punto de vista pesimista: “[…] el carácter de la técnica y la ciencia moderna representa un <extremo peligro […]”. Aquí es importante hacer referencia al contexto histórico en el que vivió Heidegger, pues le toco vivir en el periodo de la Segunda Guerra Mundial, en donde culmina el modernismo y comienza el postmodernismo y una de las características del postmodernismo es que el hombre se da cuenta que la ciencia, la tecnología y la razón no sólo van a su favor, sino también en contra.

 Entre muchos filósofos que siguen la línea de Heidegger, se encuentra Carl Mitcham y él deja claro el punto de vista de ésta: “La filosofía […] es una actividad claramente distinta de la tecnología, está llamada a salvar a nuestra época de la destrucción tecnológica de <muchas cosas que por otras razones se consideran verdaderas, buenas, bellas, justas o reales>”

Con estos puntos se ve claro que la filosofía analítica y la filosofía fenomenológica de la tecnología son distintas, se contraponen, pero también se van a extremos.

Crítica a las tradiciones de la filosofía de la tecnología

La primera crítica es a la filosofía de la tecnología fenomenológica que sigue la línea de Heidegger, pues lleva consigo el prejuicio de la filosofía tradicional –platónico-aristotélica-, en la cual la filosofía en vez de ayudar a la tecnología, la debe parar.

 Mi crítica es que a la filosofía se le está limitando sólo a un tipo de estudio –teórico-, que es esencial en la filosofía, pero si se ve desde un punto de vista actual –sin dejar la línea fenomenológica de Heidegger- creo que el estudio de la tecnología por parte de la filosofía es sumamente importante; es necesario darse cuenta que la tecnología cambia al hombre en sentidos positivos y negativos y cambia la estructura social, sobre todo en esta época en la que en menos de diez años se desarrolla lo que se creía imposible –artefactos que amplían la comunicación a nivel global, otros que sirven para la guerra; también medicinas y enfermedades que se crean, etc…- Las consecuencias de este desarrollo, rápido e imposible de frenar, conciernen al filósofo, al científico y al tecnólogo; pero el filósofo es el único en el campo ético que puede poner límites y/o evaluar las consecuencias.

Aparte, la técnica es algo propio del ser humano, lo hace por naturaleza, pues cuando queremos formar un argumento, analizar etc… lo hacemos con base en alguna técnica; retomo aquí lo que dije acerca de que la técnica concierne tanto a la poiesis como a la praxis, ya que a la praxis le concierne la transformación del transformante, es decir, del hombre mismo, con base en una idea, y dicha transformación se hace con base en alguna técnica, no se da sola.

La segunda crítica es a la filosofía de la tecnología analítica, pues para esta tradición: “La ciencia pura, según la filosofía analítica, es una empresa esencialmente intelectual de investigación teórica que debe deslindarse […] de la tecnología. […] es la tecnología la que debe permanecer subordinada a la creatividad científica […]” Creo que en este punto se debe tomar en cuenta que vivimos rodeados de materia, no podemos limitarnos a la formalización, a la idea; los artefactos tecnológicos están hechos de materia, la formalización para su creación es esencial, pero se debe tomar como criterio de perfección el mundo material.

Aparte, según esta tradición: “la solución a los eventuales problemas planteados por las tecnologías es una cuestión que concierne a la propia investigación científica y tecnológica.”; entonces, unos de los muchos problemas que trae consigo la tecnología son éticos, pero en este punto cabe cuestionarnos si los científicos y/o los tecnólogos están preparados para dicha tarea. Entre muchas subdisciplinas de esta tradición filosófica, se encuentra la tecno-ética. Bunge, físico y filósofo, define la tecno-ética cómo: “[…] estudio de los códigos morales inherentes a las diversas ramas de la tecnología. […] Los principios éticos nacen no de la tecnología, sino de ciertas religiones, ideologías y filosofías surgidas en las sociedades industriales”

Es de suma importancia analizar esta definición, pues dice que los principios éticos nacen de religiones, ideologías, etc… surgidas en las sociedades industriales, esto nos remite al hombre que trabaja para un fin y él es el medio, no el fin; el fin es la economía, el progreso de una industria, etc… se ve al hombre como instrumento, y creo que cuando un hombre trabaja el fin debe ser él mismo. Entonces, se podría decir que los principios éticos que nacen de dichas sociedades no ayudan al hombre, pues están enfocados al desarrollo de economías o industrias.

¿Cuál subordina a cuál?

Es importante darnos cuenta que las tradiciones filosóficas –analítica y humanista- subordinan la tecnología. Por un lado la tradición analítica pone por encima de la tecnología a la ciencia pura; por otro, la tradición humanista ve la tecnología desde un punto de vista pesimista. Creo que se debe marcar un límite y un equilibrio. Las tradiciones filosóficas dedicadas a la tecnología la ayudan en ciertos campos –ético, por ejemplo- y viceversa –en el estudio de la gnoseología-.

 El hombre necesita técnicas y tecnologías para todo lo que hace, pero tampoco deben subordinar a la filosofía. Todas son importantes para un buen desarrollo, ya que las consecuencias de la tecnología no son necesariamente malas. El fin es un desarrollo integral. La tecnología puede servir al ser humano para crecer y mejorar en muchos aspectos, pero sólo con ayuda de la filosofía.

¿Qué tal te pareció este artículo sobre el desarrollo tecnológico? Compártenos tus comentarios en la sección de abajo.

Comentarios