Alfredo WallsPosts

φώς

Mientras se acercaba para llevar a cabo no sé qué nefandos planes sobre mi indefensa existencia, me percaté de que cada uno de los dos apéndices colgantes se ramificaba en cinco extremidades puntiagudas, de diferente longitud cada una y concebidos por alguna mente distorsionada para cumplir designios cuya maldad es comparable solamente a lo perverso de su creación.

La salida del laberinto

Quizá sea justamente ésa la esencia del mexicano: una raza universal, ejemplo peculiar del mestizaje, una mezcla de opuestos que resulta en nada específico, pero que aún así existe, y no de manera sutil, sino estentórea y ruidosa, existencia que no quiere dejar de ser escuchada.